lunes, 26 de marzo de 2018

CIRCULAR MONTE AUZA 11-03-18


Auza, el gigante del Baztán. Hace tiempo que quiero subirlo pero no encontraba el momento. Pues ese momento ha llegado.

Sin madrugar mucho me acerco a la localidad de Erratzu, un poco después de Elizondo, capital del valle del Baztán.

Aparco junto al frontón y salgo hacía el barrio de Iñarbil. Por el camino me junto con 3 de Hernani y como el camino es común subo con ellos hasta que la cuesta nos separa.

Empieza a pegar el viento con fuerza moderada pero según gano metros me golpea más fuerte.

Delante mía a lo lejos va un grupo grande marcándome el sendero aunque prefiero sufrir derecho siguiendo las sendas utilizadas por las yeguas.

Vistas del valle desde las primeras rampas.

Una yegua solitaria.


Sopla tan fuerte el viento que es capaz de poner las losas en vertical.


La cuesta ya se ha terminado, ahora unos metros por la loma hasta llegar al vértice que nos marca la cima.


La bajada que nos espera.


Junto al vértice hay un agujero a modo de trinchera y allí que me lanzo. El viento es fortísimo y necesito un respiro.
Atrincherados como yo está parte del grupo que subía delante mio y que se han esparcido por el camino. Cada uno sube a su ritmo, es la ley no escrita de la montaña.

Yo como un poco y resulta que uno de los presentes es mi viejo conocido Coyote con el Ilzarbe mendi taldea. Compartimos impresiones de la lucha con Felix (así se llama la borrasca que trae el fuerte viento) y comentamos la segunda mitad de nuestras rutas, que resulta ser la misma, así que me uno al grupo.

Cuando está el grupo completo arriba nos vamos para abajo en busca de un txoko para almorzar, que son montañeros clásicos, de buen almuerzo y bota de vino. (Yo he comido arriba un plátano y unos frutos secos, hoy tocaba eso).

Para bajar seguimos las marcas y balizas del GR.





Más tarde el organizador de la ruta nos desvía por la derecha por una bajada entre hayedos primero y después más pastizal para llegar a una zona de caserios. Nos desviamos a la derecha, una cuestica y  a la izquierda seguimos la senda. Más adelante nuevo desvío y bajada por un camino muy chulo que nos deja junto al camino de la conocida cascada Xorroxín y la vamos a visitar, claro.














Y poco más. Tras la visita a Xorroxín sólo nos queda volver al pueblo Gorostapolo y bajar a Erratzu. Y después de la batalla hay que reponer fuerzas, me quedo con el grupo a comer que me han acogido bien en la segunda mitad de la ruta.




Salud, bici, montaña!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario